La respuesta de la gestión del PRO en la Ciudad a todos los desafíos que ha enfrentado ha sido la misma: impuestazo y endeudamiento. Sistemáticamente, desde el inicio de su gobierno en 2007 y año tras año, nos a ofrecido un cóctel combinado en dosis crecientes de estos dos amargos ingredientes. Se trate de enfrentar la gestión de gobierno, del impacto de las inundaciones, del mantenimiento urbano o la recolección de residuos, el macrismo siempre tiene una misma “solución” a mano: impuestazo y endeudamiento. Con la reciente y demorada aceptación del traspaso del subte, la receta se reitera.
De tal dudosa suerte, hoy los porteños financiamos el presupuesto más alto de la historia de la Ciudad, más de 40.000 millones de pesos, sin que ninguno de los grandes problemas de la Ciudad se vean resueltos. En efecto, vivienda, transporte, higiene, inundaciones y seguridad perduran en la agenda de las cuestiones irresueltas a pesar de que los impuestos que pagamos y el endeudamiento de los porteños crece año tras año.


