domingo, 19 de julio de 2009

El Colorado y su laberinto tributario

Nota publicada en el diario Miradas al Sur el domingo 12 de julio.

por Alejandro Otero


lunes, 29 de junio de 2009

Momento de una reforma tributaria

cash  Nota publicada el 28 de junio, en el suplemento CASH de Página 12.

El organismo de contralor objeta que una empresa privatizada distribuya dividendos. Es decir, que asigne las ganancias obtenidas a sus accionistas. Esta operación es práctica frecuente en las empresas. Las utilidades obtenidas o se reinvierten en la empresa o se distribuyen, y “salen de ella” a manos de sus accionistas. La objeción desató una previsible discusión: ¿tiene o no facultades el Ente para impedir la decisión del Directorio de la empresa?, ¿se ha cumplido con el plan de inversiones comprometido por la privatizada? Muy interesante cuestión, el Ente de contralor controla. Bienvenido sea.

También vale la pena convertir el episodio en oportunidad para recordar el tratamiento que tienen los dividendos en nuestro impuesto a las ganancias. Veamos. Las utilidades de las empresas son gravadas al 35%. Esa es la norma para las personas jurídicas en nuestra ley de impuesto a las ganancias, pronta a vencer una vez más. Si se distribuye o no esa ganancia no existe ningún trato impositivo diferencial. Así, la empresa que reinvierte sus utilidades y la que las distribuye entre sus accionistas recibe el mismo trato. ¿Y las Pymes? Lo mismo. Por el lado del receptor del dividendo, si es una persona física y a consecuencia del mentado trato laxo de la renta financiera en nuestra legislación tributaria, el ingreso no es computable a la hora de liquidar el impuesto a las ganancias. O sea, ese ingreso personal no paga impuesto. El análisis se puede sofisticar para el caso de ser otra empresa el accionista o que existan exenciones de por medio o si el inversor es extranjero, etc. Pero lo central está dicho.

Ahora bien, si se quiere favorecer la reinversión (sobretodo en un contexto de crisis, sobretodo entre quienes generan empleo), ¿no será conveniente “premiarla” impositivamente? Es decir, dar un trato diferente a la reinversión y a la distribución de utilidades. Por otro lado, ¿tiene sentido a esta altura del partido mantener el trato alegre otorgado a los dividendos? La ausencia de una Reforma Tributaria no obsta a pequeñas modificaciones virtuosas. En sociedades de mercado, para redistribuir la riqueza el sistema tributario es un instrumento idóneo y potente. Mal que les pese a los neoliberales. Sobretodo cuando se trata de redistribuir a favor de los que menos tienen ¿No será hora de usarlo?

miércoles, 17 de junio de 2009

Un ajuste a la derecha please

            Hay quién piensa que se viene el ajuste. Y para el día después augura una combinación de impuestazo con tarifazo y caída del gasto público, en un contexto de devaluación acelerada. Una receta tan ácida como conocida. Es el pronóstico de una derecha que piensa como actúa y hoy le reprocha al gobierno que, según ella, quiera aplicarnos SU receta: el ajuste.

            Pero hay otra derecha, más sutil. Que se mueve lejos de la prédica del ajuste clásico, sin distanciarse del interés de los poderosos. Esta va por otra cosa. Va por reinstalar las condiciones que aseguran la dominación permanente. Va por la combinación de alivio fiscal al capital con endeudamiento. Incluso si la apuran un poco, propone aumentar el gasto público. “Es lo aconsejable para sobrellevar la crisis”, ilustra con tono doctoral. Alguno se sorprende y piensa que engaña. No hay engaño. En tanto el gasto público no se pague afectando la (fenomenal) tasa de ganancia que goza el capital más concentrado, no le molesta. Por el contario. Alienta al endeudamiento. La vuelta al FMI. Esa es su receta del momento: disminución de la presión tributaria sobre el capital (eliminación de retenciones, impuesto al cheque, cargas patronales, etc.) y endeudamiento para cubrir la brecha de un presupuesto expansivo.

            Como los clásicos del género, los más salvajes de esta especie le suman devaluación acelerada. Acompañan con promesa de aumento del empleo, mejora de la competitividad y crecimiento económico. Promesas de dudoso cumplimiento y certezas de mayor concentración y desigualdad. Otra vuelta de tuerca a la trampa neoliberal de la crisis recurrente que nunca permite recuperar el escalón perdido. Pobres más pobres, ricos más ricos. Un camino posible. Un camino a evitar.

lunes, 15 de junio de 2009

El fallido De Narváez

Lo dijo. Lo escuché. Él lo dijo y yo lo escuché. Fue un domingo, en el programa de los tres mosqueteros del periodismo políticamente correcto. Los tipos lo apuraron un poquito. El afortunado heredero de la Tía se defendió bien. Después vino toda la cuestión sobre el corte abrupto del editorial de cierre. Qué si hubo censura, silencio cómplice o enojo patronal. O en ese orden. Y ahí quedó. Pero entre sus respuestas lo dijo. La verdad a veces llega por las grietas del pensamiento. Se le filtra al spot y a la cuidada propaganda del candidato más mediático. Se sobreimprime a esas frases abstractas e irreprochables que repite sólo y a coro. Y lo dijo. El tipo dijo que “ellos” traen a la política lo que a esta le falta: “que la gente se(a) parte de la política” (sic).

Lo dijo. Ud. puede escucharlo como quiera. O no oírlo.

lunes, 18 de mayo de 2009

Negocios de campaña






Tres al hilo, la aprobación para malvender los inmuebles de Catalinas Norte, el futuro impuestazo en el ABL y el nuevo endeudamiento. Mientras la campaña electoral transcurre ocupada en otras cosas, el Gobierno de la Ciudad muestra su verdadero rostro.
El macrismo presenta de modo simpático tres medidas que ponen en evidencia su política en la Ciudad: negocios para unos pocos y costos para todos. En la misma semana endeudó a la Ciudad en más de 140 millones y dio un primer paso para que, con terrenos públicos, se expandan las gigantescas torres que levantan las críticas de todos los vecinos. Buenas noticias para los prestamistas y la especulación inmobiliaria. Pero malas para todos y en especial para los contribuyentes. Se viene el revalúo de los terrenos, así lo anuncia el Decreto 376 firmado por Macri.
Curioso que el Ministro de Hacienda diga que el impacto del Decreto no se va a trasladar a impuesto, cuando sabemos que el valor del terreno forma parte de la base de cálculo del impuesto, y el propio Decreto, en su artículo 9, dice que …el importe anual a ingresar por los gravámenes inmobiliarios…y las actualizaciones que surjan de la aplicación (de este decreto)…no podrán superar al 1% del valor de mercado del inmueble. A confesión de parte relevo de prueba.
Lo más llamativo es que ninguna de estas tres medidas es viable sin el apoyo de la oposición. Con el endeudamiento y la autorización a vender los inmuebles de Catalinas Norte, buena parte de la oposición apoyó a Macri ¿Harán lo mismo con el nuevo impuestazo? ¿Será que el impuestazo es necesario para pagar la deuda? ¿Esa no es la película neoliberal que ya vimos?

Publicado el 17/5 en el sitio Gente de Buenos Aires.
Link a la nota: www.genteba.com.ar/politica/notas/pol_nota.php?id=4252

domingo, 10 de mayo de 2009

Impuestos y redistribución de la Riqueza en la Argentina





Hoy es frecuente encontrar coincidencias en favor de una reforma tributaria en la Argentina. Incluso destacados dirigentes de la derecha vernácula se han manifestado, en estos días de campaña electoral, por reformas progresivas en materia tributaria. Hasta el afortunado heredero de la Tía aventuró reponer el impuesto a la herencia. Buenas noticias para quienes bregamos en este sentido desde hace mucho tiempo, porque el debate tiende a situarse en un escalón más alto. Más cerca de traducirse en hechos.

Una reforma tributaria en la Argentina, debiera atender a mejorar la progresividad del sistema tributario, consolidar la sustentabilidad del Estado, favorecer el desarrollo productivo y ampliar la ciudadanía. En conjunto, la reforma debiera recuperar la propensión a la equidad que el sistema fue perdiendo.

En el presente, nuestro sistema tributario evidencia la correlación de fuerzas entre los distintos grupos sociales. Y durante los últimos treinta años se ha perdido progresividad en el sistema, hasta lograr cosas inéditas en la historia del país como que, por ejemplo, la incidencia de los impuestos no sólo no mejora la distribución “primaria” del ingreso, sino que la empeora. De modo que en términos relativos y aún hoy, pese a las innegables mejoras logradas con este gobierno, los que más tienen y ganan menos pagan.

Bajo la influencia de la ideas neoliberales se alentó la eliminación del impuesto a la herencia, el olvido del gravamen a la renta potencial de la tierra, la consolidación del trato laxo a las rentas de capital y financieras y a las ganancias extraordinarias, la generalización del IVA a tasas elevadísimas, entre otras medidas en el mismo sentido regresivo. No casualmente, la brecha entre ricos y pobres pasó de ser de 7 veces a más de 30.

El debilitamiento de la tributación directa, y en particular del Impuesto a las Ganancias, siempre se traduce en concentración económica y desigualdad.

En Europa, en sus orígenes, el Impuesto a las Ganancias se asoció con ideas de solidaridad y democracia, por ser un modo positivo de redistribuir el ingreso. Sin embargo, en la Argentina, nació de la mano del conservadurismo para solventar el pago de la deuda pública, siendo aún hoy un gravamen de excepción y por tiempo determinado.

En la actualidad, representa el 20% de los ingresos tributarios del Estado nacional. Unos 54.000 millones de pesos, que equivalen a un 5.2% del PBI, frente a un 12.5% promedio del mundo desarrollado. Con el agravante de que la tributación de las personas físicas es mucho más importante en los países centrales.

Si bien lo sucedido en nuestro país tiene correlato con lo que ocurrió en el mundo, y padecemos también el impacto de los paraísos fiscales que afectan la fiscalidad de los países emergentes, antes que la de los desarrollados, la reversión brutal de la progresividad en la Argentina no tiene parangón. Por el lado de los ingresos fiscales, no existe en el mundo capitalista otra forma de redistribuir el ingreso y la riqueza más poderosa que el Impuesto a las Ganancias. Renunciar a esta potencialidad implica renunciar a la igualdad y favorecer la concentración de la riqueza que “espontáneamente” generan los mercados de hoy día.

Publicado el 10/5 en el suplemento CASH, de Página 12.

Link a la nota: www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-3889-2009-05-10.html

jueves, 30 de abril de 2009

A propósito de los dichos de un Cristiano

Tal vez fue un exabrupto. Pero sin duda expresa a un grupo importante de los sectores más concentrados de la actividad económica. Y desató una polémica al interior de la Unión Industrial Argentina (UIA).

Cristiano Rattazzi cuestionó la política proteccionista del Gobierno. Curioso, justamente él, un hombre de la industria automotriz, una gran beneficiaria de las políticas proteccionistas.

¿Postula el libre comercio? No. Busca otro tipo de protección: la del tipo de cambio alto. Pero, ¿no es alto el tipo de cambio actual, que anda en los 3,70 pesos por dólar? Evidentemente, no lo suficiente para el Cristiano y muchos otros de los grandes del campo y la industria del país.

No es la discusión sobre el tipo de cambio alto lo que diferencia posiciones en esta etapa del país. Nadie promueve hoy un tipo de cambio bajo. La discusión es acerca de la velocidad de la devaluación. Los sectores más concentrados quieren acelerar ya. Pasar, por ejemplo, de 3,70 a 5 pesos por dólar de la noche a la mañana. Todos sabemos el devastador impacto que una medida como esa tendría sobre los sectores populares de la Argentina. Rara vez un gobierno sensato (y que se reivindique popular) se prestaría a esa política. Salvo que se encuentre muy débil y sin capacidad ni voluntad de resistir las presiones de los poderosos. Que siempre las hay.

¿Será por eso que muchos de los que hasta ayer aplaudían la política económica que les permitió una fenomenal prosperidad hoy la cuestionan? ¿Será por eso que los sectores más concentrados del capital, “los sacerdotes de este otro cinco por uno” necesitan un Gobierno derrotado el veintinueve de junio…?

miércoles, 29 de abril de 2009

Entrega de medallas en la Facultad de Ciencias Económicas

Ayer por la noche, en la facultad de Ciencias Económicas de la UBA, recibí una medalla como Profesor Regular Adjunto de la materia Administración Pública.
El acto comenzó alrededor de las 19 hs y se llevó en el Salón de Actos del segundo piso.

Comparto una foto con ustedes: